Esteban Lovi es el dueño de la casa de Bariloche en la que operaba la supuesta secta rusa, investigada por la Justicia por llevar a cabo diversas actividades ilegales dentro de la propiedad en la que Konstantin Rudnev lideraba la organización.
El ruso fue detenido cuando se estaba por tomar un vuelo desde Bariloche hacia Buenos Aires, con destino final a Brasil. Consultado por la Justicia, el dueño de la propiedad brindó detalles de cómo conoció a la organización.
“Vinieron dos mujeres, una rusa y una mexicana. Y me dijeron que estaban buscando una casa para alquilar, para un grupo de personas durante un largo tiempo. Me enteré que recorrieron todas las inmobiliarias de Bariloche”, expresó Lovi a TN.
“Lo que me llamó la atención era la privacidad que pedían y la consulta de si tenía cámaras de seguridad. Les dije que no, que no tengo, y las perimetrales estaban sin funcionar”, agregó.

El fiscal que lleva adelante la causa, Fernando Arrigo, pedirá la prisión preventiva para los integrantes de la secta rusa y la audiencia se llevará adelante el próximo jueves.
“No tenía especificado quiénes iban a habitar la casa. Sí me dijo que era un grupo de 10 personas. Conocí circunstalciamente a una mujer más y a dos muchachos que ayudaron a mi hijo a hacer una instalación en un taller. Me los presentaron como ingenieros. Uno era ruso y el otro serbio. Eran jóvenes, altos, flacos, uno rubio y el otro con el pelo castaño. Hacían tareas de mantenimiento. Me enteré por mi encargado que habían instalado cuatro cámaras”, indicó Lovi.
Por estas horas, la Justicia sospecha de diversas actividades ilegales llevadas a cabo por la secta, como la venta ilegal de material erótico y extorsiones, relacionadas a los actos sexuales que registraban con cámaras y con las que presionaban para sacarles dinero a quienes participaban en ellos.

“Las alacenas tenían candados para que nadie pudiera abrirlas”, indicó el periodista Sergio Farella. El dueño de la casa completó: “Les pregunté por qué necesitaban tanta seguridad y me dijeron que prestaban servicios digitales a una empresa de Estados Unidos”.
Quién es Konstantin Rudnev, el líder de la supuesta secta rusa
El fiscal Arrigo ordenó la detención inmediata de Konstantin Rudnev, un hombre de origen ruso que está acusado de ser el jefe de la banda que operaba como una red de explotación sexual bajo una fachada espiritual. Simulaba ser el dueño de una empresa que brindaba cursos de meditación y yoga, por el cual cobraba 5000 dólares a cada cliente. Lo que se intenta determinar ahora cuál era su objetivo final detrás de esa “pantalla”.
Nacido en Rusia, el exsoldado Rudnev fue condenado en 2011 en Europa, a 11 años de prisión en una causa por abuso sexual y desaparición de personas. Se sabe que actuaba en Montenegro, donde tenía su sede. Después de varios años en actividad delictiva, se mudó a Sudamérica desde donde continuó operando.
Rudnev fue arrestado nuevamente el viernes, en la zona de embarque del Aeropuerto Internacional Teniente Luis Candelaria de Bariloche, en la provincia de Río Negro, junto a otras ocho mujeres, las cuales estaban con signos de desnutrición, similares a los observados en las otras dos chicas que habían sido aprehendidas días antes por la Policía Federal.
Durante la detención, el hombre del grupo intentó quitarse la vida cortándose el cuello con una hoja de afeitar que llevaba en su billetera, pero fue rápidamente reducido por los oficiales. Cuando le revisaron la valija, tenía cocaína.