La producción industrial experimentó un crecimiento interanual del 6,5% en enero de 2025, según el Índice de Producción Industrial (IPI-OJF) de la consultora de Orlando Ferreres.
Sin embargo, la medición desestacionalizada registró una contracción frente a diciembre del 0,6%.
El informe señaló que el crecimiento del 6,5% está relacionado con “la baja base de comparación que dejó el comienzo de 2024”.
Sectores destacados:
Maquinaria y Equipo: Tuvo un importante avance, “impulsado por la producción de las terminales automotrices”, con un aumento del 25% anual. La producción automotriz en sí creció un 32,7% anual, alcanzando las 30.058 unidades.
Alimentos: mostró un crecimiento apoyado en el complejo oleaginoso, con un aumento del 9,9%. La producción de aceites se destaca con una expansión del 31,1%. No obstante, la faena bovina se redujo en un 2,0%, mientras que la faena avícola creció un 0,8%.
Refinerías: También mostraron un avance, con un crecimiento del 6,5%.
Sectores con desempeño negativo:
Metales básicos: Continuó con una tendencia negativa, registrando una caída del 8,2% interanual, acumulando 16 meses de cifras negativas. Sin embargo, los laminados en frío mostraron una expansión del 54,8% anual. El acero crudo bajó 26,5%, y los laminados terminados en caliente cayeron 5,8%.
Otros sectores:
Minerales no metálicos: Registraron un crecimiento del 6,3%, con un aumento en la producción de cemento portland del 8,7%.
El informe advirtió que “tanto los datos de enero como los de febrero están expuestos a una volatilidad alta debido a las paradas de planta que se alternan en los distintos sectores manufactureros, por lo que es preferible tomar el acumulado de febrero como un primer punto sólido de la evolución de la actividad industrial”.
“Para el año en curso veremos altas cifras de crecimiento interanual, particularmente en la primera mitad del año por la baja base de comparación”, añadió el trabajo.
Se espera que la industria muestre una expansión impulsada por “una mayor demanda a partir de la recomposición de los salarios, de una mayor utilización del crédito, y de un contexto macro- económico estable”. (NA)