Un empate con sabor dulce para la Selección argentina. Luego de arrancar perdiendo 2-0 en el estadio Signal-Iduma-Park de Dortmund y atraer a todos los fantasmas de la recordada goleada en el Mundial de Sudáfrica 2010, el conjunto nacional logró reaccionar y rescatar un 2-2 frente a la Selección de Alemania.
Serge Gnabry y Kai Havertz, a los 15 y 22 minutos del primer tiempo, marcaron los goles del anfitrión mientras que Lucas Alario y Lucas Ocampos, a los 21 y 40 minutos del complemento, convirtieron para la Albiceleste.
Durante la primera etapa, la Selección de Alemania fue muy superior y hasta pudo irse al descanso con una diferencia mayor a 2-0. Pese a las numerosas bajas por lesiones, los europeos no renunciaron a su ADN y aprovecharon muy bien una de sus grandes virtudes que consiste en explotar las fallas del rival.
En el complemento la historia fue totalmente distinta. Scaloni movió el banco de suplentes y sus cambios surtieron efecto. Argentina logró adueñarse de la pelota y arrinconar al rival contra su arco. El descuento se hizo esperar, pero finalmente llegó gracias a un cabezazo de Alario. El futbolista que juega en la Bundesliga ingresó en lugar de Paulo Dybala y, cuatro minutos más tarde, aprovechó un buen centro de Leandro Paredes para poner el 1-2.
El delantero del Leverkusen se convirtió en una pesadilla para la defensa germana y una de sus acciones acabó con el pase para que Ocampos, que disputaba su primer encuentro en la Selección, sentenciara el 2-2 definitivo.
Fuente: TN