En un hecho inédito para Bahía Blanca y la región sanitaria, el Hospital Municipal llevó adelante el séptimo proceso de donación de órganos del año, introduciendo por primera vez un procedimiento denominado sistolía controlada. Este protocolo, impulsado por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI) y el Ministerio de Salud de la Nación, busca ampliar la cantidad de donantes y, en consecuencia, aumentar las posibilidades de trasplante para quienes están en lista de espera.
Jonás Bracco, representante de UDEPRO, destacó la importancia de este avance en la ciudad: “Es un procedimiento nuevo que no habíamos realizado nunca en Bahía Blanca ni en la región sanitaria. Nos genera orgullo y satisfacción haber llevado a cabo un proceso complejo y exitoso en una situación crítica como la que atraviesa la ciudad tras la catástrofe climática”.
La directora de Atención Hospitalaria, María Fernanda Bartolini, explicó que este tipo de donación está destinada a pacientes con patologías neurológicas devastadoras o sin posibilidades de recuperación en los sistemas respiratorio y cardiovascular. En estos casos, el equipo médico tratante decide la adecuación del esfuerzo terapéutico, priorizando un enfoque humanitario para acompañar al paciente en sus últimos días. “Este protocolo, que ya se aplica en países de avanzada, permite aumentar el número de donantes cuando se ha alcanzado la capacidad máxima con los métodos convencionales”, detalló Bartolini.
El procedimiento permitió la donación de cuatro órganos: dos riñones y dos córneas, beneficiando a pacientes en lista de espera.
Desde el Hospital Municipal remarcaron que este avance refuerza su rol pionero en la procuración de órganos y tejidos, consolidando a Bahía Blanca como un referente en la materia. Además, subrayaron que la implementación de este protocolo no reemplaza otros métodos de donación, sino que se aplica según la situación de cada paciente y su voluntad de donar.
A pesar del difícil contexto que atraviesa la ciudad y el hospital tras la emergencia climática, el equipo médico logró mantener operativos los servicios y ejecutar con éxito un procedimiento de alta complejidad. “Que hayamos podido realizarlo bajo estas condiciones demuestra el compromiso y la capacidad del sistema de salud de nuestra ciudad”, concluyó Bartolini.
