A casi dos semanas de la inundación que golpeó a Bahía Blanca, numerosos vecinos siguen sin suministro eléctrico, lo que agrava la difícil situación en la que quedaron tras el temporal. Este jueves, un grupo de damnificados se acercó a las oficinas de EDES para exigir respuestas y una pronta solución.
“Nosotros estamos reunidos desde el primer día para tratar de resolverlo. El edificio ya está en condiciones para que nos devuelvan la luz, ya vinieron a cambiar los medidores y no tenemos agua en el sótano desde el viernes o sábado”, explicó uno de los vecinos afectados. Sin embargo, pese a los avances, el servicio sigue sin restablecerse. “Primero nos dijeron que no encontraban la falla, ahora dicen que la encontraron y que están trabajando, pero seguimos sin luz”.
La espera se vuelve insostenible para muchos. “Subimos agua desde un local de enfrente, pero hay vecinos que viven en pisos altos, personas mayores, bebés, gente que necesita refrigeración para medicamentos y no la tiene. No tenemos luz ni agua desde hace 13 días”.
Algunos residentes explicaron que EDES llegó a restablecer el servicio por unas horas, pero luego lo cortó nuevamente. “Nos dieron luz un día, pero a las pocas horas se volvió a cortar. Nos dijeron que estábamos en condiciones, pero se cortó una fase, luego las otras dos y hasta ahora seguimos sin solución“.
El problema no solo afecta a edificios residenciales, sino también a comercios. “Tengo una fiambrería en Chiclana 637 y estoy haciendo malabares con un generador. Desde las 8 de la mañana hasta las 21 horas funciona, después me tengo que llevar la mercadería para que no se me arruine. Llevo gastados más de 25.000 pesos por día en nafta“, relató la dueña del comercio. “Además, ya tuve que tirar mercadería porque se me inundó el local y se rompieron las bateas. Perdí quesos, balanzas y productos. Ahora me piden pagar 370.000 pesos de luz, ¿de dónde quieren que lo saque si tengo que gastar esa cantidad en combustible?”.
La incertidumbre crece entre los vecinos que ven afectada su calidad de vida y temen por la seguridad de sus hogares. “El sábado estábamos contentos porque volvió la luz, pero después hubo un chispazo y se volvió a cortar. Además, el otro día prendieron fuego un colchón afuera de casa y tuvimos que apagarlo con el agua que nos quedaba”, relató otra vecina.
Los afectados exigen una respuesta concreta y que EDES agilice los trabajos para restablecer el suministro eléctrico de manera definitiva. “Hacemos reclamos por WhatsApp, en persona, por teléfono, pero no hay soluciones. No podemos seguir así”, concluyó una vecina.
